Imágenes del undécimo aniversario de los ataques del 11 de septiembre
Comenzó la décimo primera ceremonia de recuerdo y homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.
Desde temprano, familiares acudieron a la zona Cero en donde colocaron flores al lado del nombre de sus seres queridos.
La zona permanece cerrada con acceso exclusivamente para los familiares de las víctimas.
Familiares cargan la imagen de sus seres queridos durante la ceremonia.
Once años después, el dolor vive en el recuerdo de todos los afectados.
El gobernador Chris Chritie estuvo presente acompañando a familiares de las víctimas.
La sobria ceremonia está protagonizada, como es tradicional, por la lectura de los nombres de las 2.983 víctimas de los cuatro atentados perpetrados con aviones secuestrados.
Aunque este año, los políticos no participarán en la lectura de los nombres.
La lectura se interrumpirá en seis ocasiones, las horas exactas en que se estrellaron los aviones y en que se derrumbaron las dos torres neoyorquinas, y se prolongará durante casi cuatro horas.
Doscientos familiares de las víctimas, divididas en cien parejas, se turnarán en la lectura de los nombres de los muertos por orden alfabético. También asisten otros familiares, muchos con fotografías de sus seres queridos perdidos entonces.
Con la voz quebrada por la emoción y entre lágrimas en muchos casos, los asistentes mencionan a sus familiares, esposas o esposos, padres, hermanos, asesinados en aquellos ataques.
El memorial está presidido por dos piscinas con caídas de agua de 10 metros en cuyo alrededor están grabados en bronce los nombres de las 2.983 personas que murieron.
La ceremonia se inició con la interpretación del himno nacional estadounidense a cargo del Coro Joven de Nueva York.
Barack Obama, y su antecesor, George W. Bush, en esta ocasión no asisten a la ceremonia.
Otras ceremonias paralelas, mucho más breves, se realizan en distintos puntos de la ciudad, como comisarías de policía, cuarteles de bomberos, la Autoridad del Puerto de Nueva York, o la empresa financiera Marsh&McLennan, que perdió a 295 trabajadores.
Este aniversario ha vuelto a traer un fuerte incremento de las medidas de seguridad y del despliegue de agentes de distintos cuerpos y de soldados en algunas zonas claves de la ciudad, como edificios oficiales importantes o estaciones de transporte público.